Independencia de Cataluña, ¿cómo afectaría?

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Hoy te contamos brevemente como afectaria a las empresas españolas una hipotetica independencia de Cataluña. En primer lugar, España ya no tendría tantas expectativas de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) si Cataluña, finalmente, se independiza. Se estima la pérdida de entre cuatro y doce décimas si esto sucede. Si se diera la secesión de Cataluña, esta hipotético nuevo país quedaría fuera de la Comunidad Económica Europea (CEE). Por tanto, todos aquellos productos de origen español serían considerados una exportación en su envío al exterior.

Consecuencias para el comercio con la independencia de Cataluña

De esta forma, a los costes iniciales habría que añadir, a su vez, los aranceles que se establecieran. Por tanto, los bienes y servicios aportados por las empresas españolas serían menos competitivos que todos aquellos que se fabricasen en la propia Cataluña. Ocurriría lo mismo con aquellos otros productos de distintos países que evitarían la férrea inspección y el control de la CEE. Es decir, productos con menor coste de fabricación. Y muy probablemente, con aranceles inferiores a los que la CEE establece.

Consecuencias para el turismo

Para las empresas que se dedican al turismo, en principio, no habría graves consecuencias, más allá de los acuerdos de colaboración entre compañías de distintas Comunidades Autónomas, ya que Cataluña es la principal receptora de turistas de todas partes.

Consecuencias para empresas fabricantes

Por otro lado, para las empresas auxiliares de fabricación de componentes de los grandes productores establecidos en Cataluña, sí habría consecuencias importantes de producirse la independencia de Cataluña. Esto se debe a que, al igual que en el caso catalán, dejarían de ser competitivas. Y podrían perder la posibilidad de negocio que, en cambio, sí existe en la actualidad. Esta misma situación se podría dar en cualquier tipo de empresa cuya actividad sea susceptible de envío de productos a Cataluña. Por ejemplo, los tapones de corcho extremeños para los fabricantes de cavas catalanes o las aceitunas sevillanas para las pizzas de la famosa marca Tarradellas, entre otros muchos.

Consecuencias positivas de la independencia de Cataluña

Sin embargo, cabe destacar que no todas las consecuencias serían negativas. Siendo el puerto de Barcelona una de las principales puertas de entrada de mercancía para España, esta situación cambiaría. Sería otro puerto del territorio nacional el que se vería beneficiado por esta clase de actividad. Esta misma situación se podría observar en el tránsito ferroviario y por carretera. Las grandes sociedades que disponen de almacenes logísticos en las periferias de Barcelona y otros puntos de Cataluña se verían obligadas a disponer de diferentes plataformas logísticas en cualquier otro punto del Estado español. Sería por tanto, una situación ventajosa, en este caso, para las empresas españolas.

Un último punto de esta situación ventajosa es el que se refiere a aquellas sociedades que, habiendo sido establecidas en Cataluña, han dispuesto de delegaciones en otros puntos peninsulares. Esta circunstancia cambiaría igualmente. Ya que, aunque se siga disponiendo de estas delegaciones; inexorablemente, la sociedad, cualquiera que sea, se verá obligada, a su vez, a establecer su domicilio, tanto social como fiscal, en España para aquella actividad que quiera seguir desarrollando en el país.

De todo esto, lo más relevante es la obligatoriedad de tener su sede social y fiscal en España para todas las entidades bancarias. Ya no existen bancos centrales reguladores en cada país. Actualmente, esta función la desempeña el Banco Central Europeo (BCE). Fuera de la CEE, no hay regulación por la que los bancos catalanes puedan desarrollar sus funciones. Es decir, sería negativo para las empresas catalanas. Y, a la vez, positivo para las sociedades españolas, entre las que se encuentran los propios bancos, que pasarían a ser españoles.