Contratos temporales

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Por oposición a los indefinidos, en los contratos temporales se acuerda que la relación laboral tendrá un plazo de duración determinado. Es decir, se estipulan las fechas de inicio y finalización.

Los contratos temporales pueden ser a jornada completa o parcial. Deben celebrarse por escrito, salvo cuando, por circunstancias de la producción de la empresa, la duración del contrato sea inferior a 4 semanas y a jornada completa.

La legislación tiende a que los contratos sean indefinidos. Por eso, para celebrar un contrato temporal, deben darse ciertas circunstancias que justifiquen esa temporalidad. Entre estas circunstancias se pueden mencionar las siguientes:

  1. El objeto del contrato (la realización de obras o prestación de servicios determinados, eventualidad, interinidad, etc.).
  2. Finalidad de incentivación del trabajo (por ejemplo, a favor de trabajadores que tengan acreditada su condición de víctimas de violencia de género o doméstica o del terrorismo).
  3. Una función específica, como, por ejemplo, promover el desarrollo de una investigación científica.

De manera que el uso injustificado o abusivo del contrato temporal, por no darse una circunstancia de justificación, puede convertir el contrato en indefinido. Asimismo, si, dentro de un período de tiempo de 30 meses, el trabajador es contratado en forma temporal durante 24 meses (con o sin solución de continuidad), adquiere la condición de empleado fijo.

También en el contrato laboral temporal existen diversas modalidades, según, a continuación, se detalla.

Contrato temporal de obra o servicio determinado

Se celebra para que el trabajador realice obras o preste servicios con autonomía propia dentro de la empresa. Debe durar el tiempo exigido para la obra o el servicio y no puede tener un plazo superior a 3 años.

El contrato se extingue una vez se finalice la obra o el servicio, previa denuncia de cualquiera de las partes. Finalizado el contrato, el trabajador tendrá derecho a percibir una indemnización equivalente a 12 días de salario por cada año de servicio.

El contrato temporal de obra o servicio se puede convertir en indefinido si no se formaliza en forma escrita. También si el trabajador no es dado de alta en la Seguridad Social después de finalizar el período de prueba. Otra opción es cuando, vencido el plazo, el trabajador sigue prestando servicios para la empresa.

Contrato temporal de interinidad

La finalidad de este tipo de contrato es que el trabajador cubra a otro con derecho a reserva de su puesto de trabajo u ocupe un puesto mientras se lleva a cabo el proceso de selección.

Como regla general, debe celebrarse a jornada completa. Cuando el trabajador es contratado para sustituir a otro, el contrato durará hasta que se reincorpore el sustituido. Cuando la interinidad se debe a que se está realizando un proceso de selección para el puesto definitivo, el contrato durará hasta que ingrese el nuevo trabajador. Esto tendrá un plazo máximo de 3 meses.

Otros contratos temporales de trabajo

Hay otras modalidades que suelen ser muy utilizadas en la práctica laboral española. Por ejemplo, el contrato de situación de jubilación parcial, de realización de un proyecto de investigación científica, para penados en instituciones penitenciarias o de primer empleo joven, entre muchos otros.